Por: Mauricio Suárez Sandoval
(Tomado del libro del "Teatro muerto al teatro vivo")
Un tra
tado es la manifestación explícita de un acuerdo de voluntades, y en el caso de la actuación es un conjunto de voluntades las que hacen nacer un proyecto escénico, entonces se puede decir que la voluntad de un artista es la que se convierte en obra de arte, pero la voluntad cambia de acuerdo a las circunstancias, por ello es importante mantener en perspectiva los acuerdos, los personales, los sociales y convertirlos en "tratado", uno que permita la germinación del proyecto de artista.
tado es la manifestación explícita de un acuerdo de voluntades, y en el caso de la actuación es un conjunto de voluntades las que hacen nacer un proyecto escénico, entonces se puede decir que la voluntad de un artista es la que se convierte en obra de arte, pero la voluntad cambia de acuerdo a las circunstancias, por ello es importante mantener en perspectiva los acuerdos, los personales, los sociales y convertirlos en "tratado", uno que permita la germinación del proyecto de artista.
Prometer
una carrera en las artes escénicas requiere compromiso, una especie de tratado casi filosófico que recuerde "cómo soy cuando soy artista", que recuerde que en lo ordinario o rutinario se debe encontrar el brillo del talento. Una vez en la carrera el encuentro con otras personas con los mismos deseos y expectativas es inevitable y en ese encuentro, en medio de esas relaciones se deben construir "tratos" que hagan posible el arte, no que lo hagan imposible. Uno de los "tratos" más importantes será el que haga con el cuerpo llamado "grupo", "Compañía", "Elenco", "Escuela"; ese cuerpo de artistas influenciará mi visión, dará marco a la realidad del oficio. No se puede olvidar que ese "otro" que entra en contacto conmigo y hace parte de ese "cuerpo" no es un individuo corriente, es un artista y quedó suscrito a un "tratado", al tratado de mi vida en el arte.
LAS TRES CARENCIAS
Todo artista se ve enfrentado a circunstancias que le gritan "No es posible ser artista", pero quien se crea con talento, debe tener además, carácter para enfrentar todos los obstáculos que se presenten, problemas como la carencia: La carencia de “dinero”, de “tiempo” y de “mentor”.
¿Cuál de las "carencias" es el mayor problema? Un aprendiz de actuación ecuánime respondería sin dudar que el mayor problema es la carencia de “tiempo”. El tiempo dada su ambigüedad y relativismo supone un problema mayor, pues depende única y exclusivamente del espíritu del artista implicado, de su motivación y sobre todo de sus hábitos. El tiempo de un artista es su mayor tesoro, es su verdadera única posesión, pero es efímero. Si el tiempo juega en contra, pasará, se irá y mostrará la dureza de la verdad cuando se convierta en "frustración". Con el tiempo no se juega, así que atento intento, hago, lucho y nunca renuncio. Solo fracaso cuando dejo de intentar, si no el fracaso no es perceptible. El tiempo al ser una posesión, solo debe ser invertido en otras posesiones como los sueños, las aspiraciones, la visión de futuro y el "tratado" que firme debe hacer posible el uso del tiempo en ese sentido.
El
tiempo es muchas cosas para la gente, es productividad,
vitalidad, emoción, longevidad; pero como recuerdan los clásicos filósofos griegos y retoman los actuales “El tiempo lo
destruye todo”, hasta la visión del que quiere ser artista.
Los otros dos problemas parecen plácidos ejercicios mañaneros pues conseguir dinero no presupone ningún desafío del otro mundo, no hay nada más ordinario que el dinero, pero sin duda es un condicionante que desvía la atención, sea porque es una carencia o es una fortuna. Se tiene que ser muy corto de pensamiento para abandonar los sueños porque no se encuentra el papel moneda para lograrlos. Aquí la máxima es "Solo la gente sin talento permite que el dinero lo destruya todo".
Si se formula la pregunta ¿Cómo se vive sin consumir en la sociedad de consumo? la respuesta siempre está en el "hábito". No debo ser una cabeza consumidora que acostumbrada a consumir todo tipo de artículos, termina consumiendo hasta los sueños, el amor, la familia; quien consume extingue. Para cambiar mi cabeza consumidora debo "conservar" a mi familia, "guardar" el amor. cambiar mis ojos (educación) y cuando estos cambien, cambiará mi corazón (relaciones)
Hallar el mentor impondrá un reto de astucia, creatividad e información. La astucia es necesaria porque cuando encuentre al "mentor" cuestionará todo de la vida, para sacar la vida y ponerla en proyección del arte. La creatividad es la forma de pensar para un artista, sin creatividad no hay exploración, no hay lugar a dónde ir, la creatividad se castra en los malos hábitos, por escuchar al mediocre, la creatividad es un aspecto personal que debe ser cultivado con amor y cuidado. La información finalmente traerá al "mentor", porque quien se informa se entera y quien lo hace se supera. "El mentor intentará destruirlo todo", la relación del aprendiz con él, es una lucha a muerte, porque usualmente el talento, el brillo del arte está escondido en los montones de "hábitos" creados en una vida ordinaria que se construye en asuntos ordinarios como la supervivencia y el mentor ayuda a encontrar la luz del arte. Quien aprende, lucha y la lucha es dolorosa; el mentor está para enseñarme ¿Estoy dispuesto a disfrutar el dolor?
Con todo esto debo evitar "justificarme", si me convierto en artista es porque lo era, si no, es porque quería serlo sin serlo. Se debe evitar la justificación, pues siempre hay factores externos que atenuan la lucha y de ninguna manera la dignidad puede izarse sobre las circunstancias que no ayudan, eso es victimizarse. Si después se vive una vida tranquila creyendo que se intentó, solo se vive la frustración que es el presente del fracaso y un verdadero artista, no se lo permite; simplemente no puede. Así que esas máximas frases dichas por algunos, no deben ser usadas para justificar la incapacidad, frases como: "Es que no tengo tiempo", "Es que no tengo dinero", "Es que nadie me dijo, nadie me ayudó, nadie me guió, nadie me dio forma". La máxima del tratado del actor, de la actriz es "No renunciar" eso que empecé debe ser terminado, no puedo exponer mi carácter al mal hábito del abandono.
Tomen por ejemplo a aquellas personas que se dedican a contar las historia del "yo no fui porqué", frustrados hablan incómodos de lo que pudo ser, asumiéndose artistas perdidos creen que no les quedó de otra que aplaudir y en los peores casos juzgar desde la barrera de su incapacidad. Sin importar la edad, las circunstancias, el talento o lo que otros piensen, se debe seguir adelante en busca de eso que me hizo levantar, que me hizo caminar, que me mantiene curioso buscando. No me debo permitir "renunciar".
El tratado de un artista debe contemplar los siguientes aspectos para superar carencias y problemas:
- ESTUDIAR: Acuerdo conmigo mismo, con mis compañeros y compañeras, con mi mentor, mi profesor, mi director que cuando halle el lugar que acoja mi talento, respetaré el proceso como se hace con un lugar sagrado. Que todos los procesos de entrenamiento artísticos serán absorbidos en un sentido crítico y vivaz en donde no sólo el maestro que marque la guía, marque la ruta, sino que yo mismo indicaré el camino a seguir, comprenderé que el conocimiento es al arte como el agua lo es para vivir. Aceptaré la máxima "Cada aprendiz hace a su maestro".
- VIVIR: Acuerdo que viviré no sobreviviré. La posibilidad de ser artista la entregará mi capacidad de ver el mundo, no a través de un billete para ponerme un grillete, sino comportándome como dueño de mi sueño.
- CREACIÓN: Acuerdo conocer el mundo a través del tiempo. No puedo condenarme a repetir capítulos pasados de la historia, no puedo darme ese lujo; por ello la referencia histórica y conceptual es necesaria a través del estudio académico absorbente; no hay creación sin conocimiento, no hay artista sin creación y no hay creación sin innovación.
- SOCIEDAD: Acuerdo hacer consciente la tarea politica que es inmanente al arte. Inteligentemente se debe lograr que la obra en la que yo intervenga sea un hecho no sólo para las cuestiones de mi vida, sino para la otredad; será mi trabajo como artista plantear las cuestiones que llaman a la sociedad, “sociedad”.
Existe una forma perfecta de ser artista, existe a pesar de las circunstancias; y existe a pesar de los escépticos; un artista perfecto se esfuerza por hacer la mejor obra jamás hecha, se esfuerza por hablar de perfección; y al hacerlo se compromete, aunque lo que haga jamás sea perfecto.
Si tuviésemos que determinar una receta para “intentar” siempre mantener una posición firme frente a este "tratado personal del arte" y que corresponda al ritual de la vida en el arte, al respeto por la vida en profunda reflexión que como evangelio se observa, el tratado sería algo como:
"El cuerpo será la cara de la obra de arte, mi actitud su espíritu y el estudio la luz que me hará brillar con luz propia".
CONTROL DEL CUERPO + ACTITUD + ESTUDIO